#DaríoSanz - La fuerza de lo colectivo

Los trabajadores del metal en Cádiz han salido a la calle para reivindicar sus derechos laborales y salariales.

La fuerza de lo colectivo


En esta sociedad en la que en muchas ocasiones pudiese parecer que la batalla cultural entre lo colectivo, lo común y lo individual se ha decantado definitivamente por esto último nos llega un olor, un ruido diferente. Es el olor a corte de carreteras, de vías del tren, a barricada. El ruido de protesta, de manifestación, de lucha colectiva por un futuro digno, por no ser los paganos de otra crisis producida por este sistema económico injusto en el que nunca se cuestiona la violencia ejercida por una de las partes y que se llama capitalismo.

Los y las que tenemos una edad, no demasiada, no poca, solo la justa y necesaria aún recordamos algunas huelgas generales, mineras, contra las reconversiones industriales o las privatizaciones de las tan añoradas empresas públicas de producción de energía, telecomunicaciones etc. Luchas que formaron parte también de la conquista de esta democracia y a las que nadie hoy se atreve a poner en cuestión, aunque en su momento si lo hicieron los mismos que hoy hacen de correa de transmisión del orden establecido, de la patronal, de los intereses individuales y privados tratando de criminalizar la única herramienta que ha conseguido cambiar las relaciones de poder en menor o mayor medida, o conseguir unos derechos sociales y laborales que hoy todos y todas disfrutamos de forma consciente o inconsciente. Decía Marcelino Camacho obrero fresador de la Perkins, comunista y Secretario General de las primeras Comisiones Obreras (sindicato que se fraguó al calor de la lucha colectiva y que fue protagonista de las mismas) que “el derecho a huelga se consigue haciendo huelga”. No nos podemos permitir olvidar como clase trabajadora que el derecho a huelga y su ejercicio y defensa de forma incondicional como herramienta común de los y las trabajadoras es la máxima expresión de lo único que hoy permite equilibrar la balanza en la eterna lucha de clases, lucha de clases que muchos también quieren enterrar dándola por inexistente, inventada o simplemente obsoleta cuando realmente se da cotidianamente y a todos los niveles en las relaciones laborales entre trabajadores y patronal o entre nuestra clase y posiciones políticas que defienden el beneficio de unos pocos por encima del interés general.

Cuando la representación legal de los trabajadores de cualquier empresa o sector es ignorada por su dirección al reclamar su derecho a que se cumpla un convenio colectivo o simplemente el derecho a la negociación, tener un calendario laboral, cobrar las horas extras, nocturnidad etc necesita de una fuerza que siente al empleador y dueño de los medios de producción que no creador de riqueza en la mesa de negociación, esa fuerza es “la fuerza de lo colectivo” es la fuerza que tiene la unidad de una plantilla de trabajadores organizada en torno a los sindicatos de clase para usar todas las herramientas legitimas que tienen en sus manos. Por todo ello compañeros y compañeras quiero hacer un llamamiento a la militancia, a la unidad y a la defensa incondicional y sin peros de todas y cada una de las movilizaciones, huelgas, protestas que se dan todos los días en nuestra sociedad a mayor o menor escala para reivindicar mejoras laborales, derechos sociales o servicios públicos. No renunciemos a nuestras herramientas ni a nuestra fuerza, la fuerza de lo colectivo.■

Darío Sanz
Secretario General CCOO Unión Comarca de Andorra

No hay comentarios:

Publicar un comentario