#ManuelPina #CCOO - Ahora sí toca

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, el pasado 11 de febrero durante la concentración frente la Ministerio de Economía.


Empezamos este año 2021 como acabamos 2020, un año que ha hecho méritos suficientes para que lo recordemos durante toda nuestra vida. Aunque con menor intensidad seguimos soportando confinamientos o limitaciones de movilidad que afectan a múltiples ámbitos de nuestra vida personal y amplias actividades económicas. Muchos negocios y empresas están cerrados o a medio gas y miles de personas siguen en ERTEs, una de las fórmulas que nos está permitiendo resistir en esta situación.

Resistencia social es el elemento clave para poder recuperarse de una conmoción y de una crisis como esta. Es fundamental que la sociedad, en su conjunto, trabaje para contener la pandemia y para garantizar y mantener su funcionamiento. Y ese trabajo se haría mejor reduciendo la confrontación y priorizando el bien común.

Por eso, desde las CCOO de Aragón no queremos entrar en el debate que contrapone economía y salud. Sin salud no hay economía ni empleo. Esa es la premisa fundamental para afrontar la recuperación económica y social. Una recuperación que ahora depende de mantener las medidas sanitarias hasta que el proceso de vacunación nos lleve a una inmunidad colectiva que nos permita recuperar una cierta normalidad.

Hasta lograr esa inmunidad colectiva, frivolizar con las medidas sanitarias de contención del coronavirus sólo consigue alargarlas, arruinando aún más nuestra economía y aumentando el peligro de perder miles de empleos. Y lo que es más grave arriesgando la vida de miles de personas y el bienestar social de la mayoría de la población, especialmente de los más vulnerables.

Eso sí, el alargamiento de la pandemia tiene como consecuencia el deterioro económico de nuestro país, por eso, los agentes sociales, en especial desde los sindicatos más representativos, hemos propuesto y negociado alargar y mejorar las medidas que se pusieron en marcha al principio de la crisis sanitaria del COVID19. Y, además, somos conscientes que la duración de la crisis requerirá medidas adicionales. Los problemas de liquidez pueden ser ya de solvencia en miles de empresas, que en caso de desaparecer podrían llevarse por delante miles de puestos de trabajo. Evitar ese riesgo es un reto de la política económica en el corto plazo que se debe combinar con prepararnos para la recepción de los fondos de recuperación de la Unión Europea que deben ser otra clave para relanzar la economía y el empleo en los próximos años.
Trabajar en los problemas del día a día no debe hacernos olvidar que antes del coronavirus ya teníamos múltiples problemas. La caída o pérdida de ingresos unida a la precariedad laboral y el desempleo que ya padecíamos está llevando a muchísimas personas a situaciones desesperadas y a la inseguridad en el futuro. Y eso es consecuencia del coronavirus, pero también de la pérdida de derechos que arrastramos desde las reformas laborales que nos impusieron con la excusa de la crisis de 2008.

Hacer frente a las consecuencias de la pandemia también es prepararnos para el post Covid. Para las CCOO la salida de esta crisis tiene que ser totalmente diferente de la anterior. La inversión, pública y privada, la aceleración de la demanda interna y la recuperación de las rentas salariales son claves. Y esto no se hará sin cambiar de manera radical las reformas laborales y de pensiones de los últimos años, pensadas para la devaluación interna del país. Las políticas de austeridad y de recortes que aún padecemos no sirven para la recuperación.

Así, los sindicatos hemos propuesto una agenda social y convocamos concentraciones, con todas las seguridades sanitarias, el pasado jueves 11 de febrero. En ellas reivindicamos esa agenda social que aborde la mejora de nuestro modelo de relaciones laborales, que desde la última reforma generó peores salarios y más precariedad; hemos exigido el refuerzo de nuestro sistema público de pensiones, derogando una reforma de 2013 que de hecho ya está suspendida, para negociar con más seguridad las nuevas recomendaciones del Pacto de Toledo; y hemos demandado la necesidad de recuperar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta llevarlo al 60% de la media salarial al final de la legislatura.

Ante los que dicen que estas medidas ponen en peligro la recepción de los 140.000 millones de euros de fondos europeos les decimos que “Ahora Sí Toca” esta agenda social y que tal condicionamiento no existe.

Ahora sí toca reducir la dualidad laboral y estabilizar el empleo limitando el recurso al contrato temporal y al despido, ahora sí toca garantizar que el sistema de pensiones sea sostenible a través de una política fiscal justa y progresiva, y ahora sí toca subir el SMI, además de para cumplir un compromiso político y de impulso económico, por justicia social y laboral.

No van a ser años fáciles, pero si tenemos claro que la prioridad es no dejar a nadie atrás, como desde todos los ámbitos políticos y sociales se dice, hay que tomar medidas para luchar contra la precariedad y la desigualdad social.■

Manuel Pina
Sec. General CCOO Aragón
mlpina@aragon.ccoo.es


 


No hay comentarios:

Publicar un comentario