#PepaGriñón - Ya podemos salir a la calle

María José Griñón - Directora Guardería Pública Santo Ángel -Alcañiz-
A partir del día 26 de abril vamos a tener que afrontar un nuevo reto, los niños y niñas ya pueden salir a la calle. Para abordar estos paseos permitidos, tan necesarios y tan esperados, creo que es importante hacer una reflexión y llevar a la conciencia unas cuantas cosas.

1.- NO JUGUEMOS CON LAS AMENAZAS:


¡Ten cuidado podemos contagiarnos!

Si salimos es porque no hay peligro, el peligro está controlado. Vuestra actitud es lo que va a determinar que vuestros hijos y vuestras hijas interioricen este necesario mensaje.

Es cierto que no podemos ni debemos asegurar que el virus ha desaparecido totalmente, pero sí es obligación nuestra transmitir la certeza de que no hay peligro en salir a la calle. Podéis explicarles que el Virus con corona, tras nuestro esfuerzo y gracias a nuestro heroísmo, ya se ha hecho muy pequeño, ha perdido todos los dientes y solo le queda un ojo, por eso no puede vernos cuando salimos a la calle, aún así, tendremos que tener un poco de cuidado…,

El escenario que van a encontrar en sus salidas va a ser totalmente distinto al que ellos y ellas recuerdan, van a percibir no poca tensión, van a encontrarse con adultos protegidos con guantes y mascarillas, por eso, debemos prepararlo, anticiparlo, representarlo. Jugad en casa con las mascaras, que vean como se ponen y se quitan. Jugad a poner mascarillas a los muñecos, a los títeres. Teatralizar la salida de su muñeco preferido, estos juegos van a permitirles verbalizar sus dudas, sus temores y a vosotros os van a permitir ayudarles a entender. Una marioneta puede explicar lo inexplicable a una criatura.

Las máscaras y los guantes no tienen que estar relacionadas con el sufrimiento, es algo novedoso que los adultos ahora nos vamos a poner, no os canséis de jugar con esto, desdramatizar el asunto.

Convertid la salida en una aventura, la salida no puede percibirse como un riesgo.

2.- ANTES DE SALIR, PENSAD BIEN EL ITINERARIO:


Las limitaciones nos obligan a sacar el mayor rendimiento a esa hora de asueto, sol y libertad que nos regalan, por eso, será bueno programarla bien y pensar el itinerario.

Pensad ese itinerario teniendo siempre en cuenta la actividad motriz, buscad zonas cerca de casa con escaleras donde las criaturas puedan saltar, subir y bajar. Aceras anchas y grandes que les permitan correr, alejarse un poco de vuestros brazos y volver a ellos. Barandillas o muretes para hacer equilibrios con vuestra ayuda. Hay que buscar estas oportunidades, seguro que encontráis algo sugestivo cerca de casa.

3.- LA CUESTIÓN DEL CONTAGIO:


Los pequeños han oído hablar del contagio, es posible que les asuste sin saber bien lo que es. Como padres y madres debemos prevenir esta contingencia y, sin generar temor, debemos explicar que no podemos besarnos ni abrazarnos, ni tampoco acercarnos mucho al resto de paseantes pero, simultáneamente, es indispensable transmitir a nuestros hijos e hijas que cualquier encuentro durante nuestro paseo debe ser un motivo de alegría y que podemos saludarnos desde lejos, amarnos desde lejos. Tirar besos, decir palabras bonitas, saludar con las manos “hola, hola me llamo… y tú ¿cómo te llamas?” cualquier encuentro puede convertirse en un motivo de sonrisa.

Podéis dibujar y escribir en papeles palabras dulces, palabras amorosas o pintar corazones, besos, flores, cualquier símbolo relacionado con el amor y la amistad, o elaborar algún cartel sencillo con una frase amable. Cada día antes de salir, los niños y las niñas escogerán lo que más les guste para mostrarlo desde lejos a quién se encuentre por la calle.

Por favor, no permitáis que esta situación tan extraña que nos está tocando vivir, reste ni un ápice nuestra capacidad para la ternura. 

4.- PROGRAMAR VISITAS:


Será bueno pensar y programar situaciones en que podamos ir a hacer alguna visita.

Si bien es cierto que no podemos ir de casa en casa, si que podemos saludarnos desde las ventanas, o quedar con algún vecinito de acera a acera y saludarnos, cantarnos alguna canción, mostrarnos algún dibujo.

Esto nos brinda la oportunidad de desarrollar emotivas actividades en casa, pensando y programando la salida del día o los días siguientes.

Podemos ensayar una canción, cuatro saltos para mostrárselos a los abuelitos desde la ventana, o a la vecina, si los abuelitos viven muy lejos.

Podemos organizarnos, tenemos muchos días por delante ¿qué hacemos mañana? ¿A quién podemos saludar desde la calle? ¿Vamos a ver a algún amigo que vive cerca y le llamamos por la ventana?

5.- INVESTIGAR, OBSERVAR, DESCUBRIR:


Podemos aprovechar nuestras salidas para investigar, explorar, mirarlo todo con ojos nuevos. Jugar a ser exploradores o investigadores.

Podemos preparar prismáticos mágicos con tubos de papel higiénico y papel celofán de colores diferentes, para jugar a ver la calle de forma distinta, cada día de un color ¿De qué color vamos a pintar mañana la calle? ¿De qué color está más bonita la calle?

Podemos hacer un dibujo a la vuelta de nuestro paseo para comentarlo más tarde. Esta actividad generará intercambios muy ilustradores que nos desvelaran las dudas, deseos o temores que la salida ha provocado, estaría bien guardar todos estos dibujos y hacer con ellos un pequeño diario. Si los papas y las mamas escribís en él alguna sensación, alguna emoción sentida, será un bonito recuerdo para el futuro.

VAMOS A CONVERTIR LA SALIDA DIARIA EN UNA ALEGRÍA PREVISTA, EN UNA ALEGRÍA PROVOCADA.

CADA DÍA PROGRAMAREMOS LO QUE VAMOS A HACER PARA QUE NUESTRO PASEO SE CONVIERTA EN UNA FIESTA MÁS DE LA CASA.

LA PREOCUPACIÓN DEBE QUEDAR ANCLADA EN LA CONCIENCIA SECRETA DE LOS ADULTOS.

NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS DEBEN DISFRUTAR, SE MERECEN SER FELICES.



1 comentario:

  1. Gracias Pepa! Siempre aportando ese granito de arena para disfrutar cada día. Te lo agradecemos de corazón. Un abrazo

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