#DaríoSanz: «Alemania acaba de abrir una central térmica y quemará carbón hasta 2050 y aquí cerramos la térmica de Andorra sin planificar un futuro para los trabajadores que se quedan en la calle»

Darío Sanz. Miembro Ejecutiva CCOO Unión Comarcal de Andorra

Entrevistamos a Darío Sanz, miembro de la ejecutiva de CCOO en la Unión Comarcal de Andorra. Ha estado en todas las protestas y reivindicaciones laborales durante el final de la Térmica de Andorra. CyC redacción

Con su discurso potente y politizado se nos pasan volando las dos horas de entrevista con Darío Sanz (Alcorisa, 1984). Trabaja actualmente de ordenanza en el IES de Alcorisa. Es miembro de CCOO, militante de IU en Alcorisa y del PCE del Bajo Aragón Histórico. Charlamos en profundidad del cierre de la térmica y de las ramificaciones políticas y económicas que este cierre tiene en el resto de España y en la política europea. Con su visión marxista de la sociedad y la economía, Darío nos da muchas claves para entender parte la realidad actual que nos toca vivir. 



Finalmente el pasado 30 de junio paró la actividad en la Térmica de Andorra. La producción eléctrica que comenzó en 1981 finalizó después de 39 años. Hacía ya muchos años que se anunciaba este cese que finalmente se ha producido. ¿Cuál es la situación actual de los 300 trabajadores que estaban contratados por las empresas auxiliares que prestaban sus servicios en la Térmica?
Por desgracia la situación es la que veníamos denunciando como más probable a corto plazo. Una parte muy considerable de las plantillas en las empresas auxiliares han sido víctimas de un goteo continuo de despidos desde el 2018. Esto responde a una planificación y una estrategia clara por parte de la patronal del sector, para adelgazar estas plantillas ante el cierre inminente de las centrales. Con esto consiguen dos objetivos, que las posibles reivindicaciones de los y las trabajadoras tengan menos musculo al ser menos en el momento del cierre, y al mismo tiempo dar una imagen de que no son tantos los y las afectadas por está mal llamada transición. No es lo mismo hablar en el momento del cierre de 300 que de 75 trabajadores. Actualmente de las empresas que operaban en la central solo quedan unos pocos compañeros de Nervión que tienen fecha de salida para finales de agosto, tampoco está muy clara la situación de otras auxiliares como la limpieza no industrial. Seguramente cuando se publique esta entrevista se habrán producido más despidos. La realidad es que de momento aquí, en Andorra y alrededores, los y las afectadas no tienen conocimiento de ningún mecanismo ni compromiso concreto y detallado que permita a los y las compañeras y sus familias planificar un futuro digno. Lo que conocemos es lo que sale en prensa y la letra gorda de los acuerdos firmados por las diferentes administraciones. Los cuales se reducen a expresiones del tipo “los firmantes se comprometen a hacer lo posible a medio y/o largo plazo para intentar dar una salida laboral a los afectados/as”, “se realizara una bolsa de excedentes para realizar un seguimiento de su situación laboral”. También debemos decir que lo único palpable son unos cursos obligatorios para acceder al desmontaje, los cuales en su gran mayoría ya tienen hechos y que no se les están convalidando, además de no asegurar la contratación después de realizados, cuando para más desfachatez, están entrando a realizar labores de pre acondicionamiento para el desmontaje otros trabajadores del mismo grupo empresarial al que pertenece MAESSA, algunos de ellos son extrabajadores de lo cual nos alegramos pero nos parece insuficiente, se debería haber establecido unos mecanismos concretos para que nadie se quedase atrás. Al parecer existe la posibilidad de que estos realicen los cursos mientras trabajan, o sea, una vez contratados. Esta era y es una de nuestras reivindicaciones, continuidad laboral para el 100% de las plantillas y formación simultánea para los despedidos/as de las auxiliares.

Cómo es posible que se estén produciendo estos cierres de térmicas, tanto en Andorra como en el resto de España sin haber planificado una transición justa tanto para los territorios como para los trabajadores?
Realmente no lo sé, bueno sí lo sé pero habría que preguntar a los que deberían planificar este sector estratégico, sector que es fundamental para cualquier país. Digo “deberían” porque precisamente lo que se puede ver es una falta de previsión y planificación que roza la prevaricación. Se sabe lo que iba a pasar con esta industria y nadie ha mirado por el interés general del pueblo español. La excelentísima ministra Teresa Rivera ha hablado mucho y ha hecho muy poco. Algo tendrán que ver las puertas giratorias y todos esos y esas ex ministros/as y expresidentes en los consejos de administración de las eléctricas.

La realidad es que de momento aquí, en Andorra y alrededores, los y las afectadas no tienen conocimiento de ningún mecanismo ni compromiso concreto y detallado que permita a los y las compañeras y sus familias planificar un futuro digno

¿Era imprescindible haber parado ya la producción de la térmica de Andorra? ¿Es así en toda Europa? ¿Cómo está la producción eléctrica a través del carbón en otras partes del mundo?
En mi opinión, no. Había un margen de tiempo para realizar una transición real, que no es otra cosa que primero generar una alternativa y luego cerrar las centrales. Se podían haber realizado inversiones para reducir las emisiones, de hecho se le debería haber obligado a Enel-Endesa a las mismas y/o expropiar y nacionalizar la producción de energía. Cualquier alternativa hubiera sido mejor para los intereses de España que realizar un cierre sin tener desarrollada una reindustrialización del territorio.

Respecto la segunda pregunta tengo que decir que no se nos ha dicho la verdad. Me surgen muchas dudas viendo el panorama internacional, sí era tan imprescindible y obligatorio el cierre inmediato de las centrales ¿por qué Alemania ha abierto hace pocos meses una central térmica de 1.1 MW? ¿Por qué allí se puede seguir quemando carbón hasta 2050? ¿A qué intereses responde comprar energía sucia procedente de las centrales térmicas marroquís, mientras aquí cerramos las nuestras? Para más inri en un principio se nos castigaba de forma contundente en el reparto de fondos para la transición energética provenientes de la UE con el argumento que como aquí ya no había minas y ya cerrábamos las centrales que ya estaba la faena hecha. Creo que este reparto ha mejorado un poco y se ha maquillado bastante al incluir estas ayudas en el total de los fondos que recibe España por el reciente acuerdo firmado en la UE, pero sigue castigando a España por hacer los deberes y querer ser el primero de la clase, aunque esto responde también a cuestiones geoestratégicas y la posición de España como capitalismo periférico al servicio del norte/centro de Europa. Es un golpe más contra la soberanía nacional, hay que estar muy atentos a las condiciones y reformas obligatorias para los países que quieran acceder a los fondos. Este es otro tema pero que viene muy ligado a cuestiones estratégicas para el desarrollo al medio y largo plazo. Personalmente estoy muy lejos de los mensajes triunfalistas que estamos recibiendo.


Podríamos decir que de “aquellos polvos estos lodos”. Recordamos ahora cuando Aznar privatizó Endesa y posteriormente fue comprada por la italiana Enel. ¿En qué sentido ha influido esta privatización de un sector estratégico como la producción eléctrica para llegar a la situación que hemos llegado?
Esas decisiones se tomaron en España como parte de una estrategia muy clara de la socialdemocracia y la derecha española, y sobre todo, en su momento, del neoliberalismo que desde entonces y ahora imperan en la UE. Tenemos que echar la vista atrás y recordar esos tratados europeos como el de Maastricht que obligaron a España a privatizaciones de sectores estratégicos como la producción de energía y cierres de industrias pesadas muy importantes para nosotras. Estas decisiones permitieron desarrollar sus industrias y aumentar su poder geoestratégico a países como Holanda y Alemania. Ahora son muchos y muchas, o eso parece, los que reconocen que aquello fue un error, menos son los que quieren revertir esa situación o no ahondar todavía más en esa dirección. Al parecer la izquierda institucional no tiene problemas en abrazar posiciones totalmente reformistas, puede entender que se decida que este tipo de políticas como las posibles dentro de la coyuntura y la correlación de fuerzas actual, pero no puedo asumir que se haga sin ningún tipo de crítica o que se venda como un acto revolucionario y triunfo de la clase trabajadora.

La ministra Teresa Rivera ha hablado mucho y ha hecho muy poco. Algo tendrán que ver las puertas giratorias hacia los consejos de administración de las eléctricas.


Respecto a cómo ha influido en la situación actual, pues evidentemente al ser un sector que está en manos privadas y extrajeras pues responde a intereses privados y extranjeros. La empresa privada tiene sus intereses legítimos, el principal es aumentar al máximo sus beneficios y plusvalías. Raramente los intereses de los dueños de las empresas y de los consejos de administración de las mismas responden y coinciden con el interés y beneficio de la clase trabajadora. Esto que digo es más viejo que el regaliz de palo, pero aún hay gente que se hecha las manos a la cabeza como el que oye una insensatez. “Es el mercado amigos” que decía el pope económico español del neoliberalismo. Esto con la constitución en la mano tiene una solución clara, pero a los que se reparten los dividendos en Italia parece no convencerles, al parecer mandan y mucho.

Volviendo a los trabajadores auxiliares y su situación actual, da la sensación que no son tantos trabajadores para no poderles dar una solución/salida. ¿Por qué crees que no se están dando facilidades para que sean estos mismos trabajadores los que desmantelen la térmica o trabajen en las plantas fotovoltaicas que se están generando en la actualidad?
Sinceramente es algo que nos venimos preguntando muchos y muchas de las compañeras que estamos involucrados de una manera u otra en este conflicto. Económicamente les hubiera sido más rentable no indemnizar a los y las despedidas, y para todo el mundo era lo lógico y entendible como una verdadera transición justa, donde también los y las trabajadoras tuviesen un futuro inmediato hasta la tan esperada reindustrialización. Creo que para responder a esta cuestión hay que hacerlo en los términos de la lucha de clases. Me explico, aunque esto pueda parecer hasta folclórico para algunos que ya anunciaban el fin de la historia con la caída de la URSS, hay que entender que para personajes como Florentino Pérez dueño de MAESSA no lo es, sus grupos empresariales viven de operar en sectores estratégicos para cualquier país que van desde la sanidad y sus servicios externalizados, hasta mantenimientos industriales pasando por la extracción de materias primas o infraestructura pública. La clave está en que podría haber sido la primera vez en la vida de Florentino Pérez que un gobierno empujado o no por los y las trabajadoras le dijese a este señor a quien y como tenía que contratar. En mi humilde opinión, ese es un aro por el que no está dispuesto a pasar, no vaya a ser que siente precedente. Por lo tanto es una cuestión de fondo, que podría abrir un melón que la patronal no quiere ni oler.

¿Por qué Alemania ha abierto hace pocos meses una central de 1.1 MW? ¿Por qué allí se puede seguir quemando carbón hasta 2050? ¿A qué intereses responde comprar energía sucia procedente de las centrales térmicas marroquís, mientras aquí cerramos las nuestras?

Dentro de tu visión ecologista, siempre has tenido un discurso un tanto crítico con algunos aspectos del ecologismo. Explícanos en qué sentido valoras negativamente algunas partes del discurso “políticamente correcto” del ecologismo.
La palabra global siempre está presente cuando hablamos de ecologismo, y creo que es correcto, el cambio climático es un problema de todos, por eso me entra la risa cuando parece que vamos a salvar el planeta desde Andorra. Para mucha gente la transición energética y los problemas medioambientales se acabaron el día que la central de Andorra dejo de echar humo, ya les da igual que se compre energía igual o más sucia a Marruecos, que la tasa de reposición de las renovables respecto energía/contaminación producida y necesitada para su fabricación y beneficio y retorno energético sea prácticamente 1/1, o lo que es lo mismo insostenible a largo plazo a todos los niveles. Les da igual que Japón habrá 22 centrales térmicas, que Alemania habrá otra y siga quemando carbón hasta el 2050 como ya he dicho antes, que Inglaterra reabra minas de carbón que llevaban siglos cerradas, que España se convierta en un país tecnológica e industrialmente dependiente o que la transición se haga a las espaldas de los y las trabajadoras. Creo que con el ecologismo está pasando como con todo últimamente, nos quedamos con el titular y con lo que queremos ver, con lo que nos gusta, nadie quiere hacer autocrítica o reconocer errores. Solo tenemos que ver toda el Green-Marketing que hay alrededor de las grandes empresas más contaminantes y el capitalismo en general. Las renovables para ellos son un sector y un arma más para seguir especulando y generando desigualdades entre pueblos. La verdad es que hay una gran parte de ecologistas que con la foto de la central cerrada ya han cumplido su sueño pequeño burgués. Sé que esto que digo no va a gustar, pero si te digo la verdad, me da igual.

Aunque algunos piensan que el paradigma de la lucha de clases está superado por las actuales relaciones laborales, muy diferentes a las del siglo XIX, tú creo que piensas que los trabajadores siguen generando una plusvalía que se sigue quedando en manos de los propietarios de los medios de producción que a su vez mantienen y perpetúan este sistema de explotación. En un sector estratégico, como es el eléctrico, con la venta de la producción asegurada con un mercado español de 47 millones consumidores, ¿qué crees que se debería hacer?
No hace falta ir a un país socialista para ver que hay muchos países que siguen manteniendo un control y propiedad pública de la producción y distribución de energía u otros sectores estratégicos. Evidentemente los monopolios estatales en sectores como el eléctrico dejan grandes beneficios en lo económico y en lo social, las empresas públicas como fue Endesa en su día fueron grandes motores de la industria, el desarrollo social y mejoras de las condiciones laborales de todas las trabajadoras. La industria privada solo tiene un objetivo: ganar lo máximo posible, en cambio la industria pública puede tener más objetivos prioritarios como puede ser el desarrollo estratégico de otras industrias paralelas a la producción de energía, la creación de puestos de trabajo en momentos de crisis, la financiación de cualquier sector o necesidad vinculada con el estado del bienestar como pueden ser la educación o la sanidad o simplemente asegurar una independencia tecnológica o industrial del Estado. Dicho esto, tengo muy claro que aunque en otros países capitalistas siguen manteniendo esta propiedad y/o control público de ciertos sectores estratégicos, aquí en España solo conseguiremos revertir estas privatizaciones a través de la conquista del poder por la clase trabajadora y un modelo socialista de planificación democrática de la economía.

Además de la soberanía territorial, ¿qué otras soberanías crees que deberíamos proteger los ciudadanos de este país?
Cuando hablamos de soberanía hablamos de patriotismo. En nuestro país el patriotismo de la derecha se reduce al territorio y la bandera, el resto les da igual, no tienen remilgos en intentar parecer los salva patrias cuando realmente están defendiendo una pérdida total de soberanía. Pocas cosas me parecen más antipatriotas que vender a particulares, empresas y gobiernos extranjeros lo que debería ser de todas y todos los españoles. Yo soy comunista y también me defino como patriota, quiero una España soberana e independiente, donde se trabaje por conseguir una igualdad real y por abolir las clases sociales, donde todo el mundo tenga acceso a una educación y un trabajo dignos y el poder no solo emane del pueblo de forma simbólica y superficial, sino que sea pueblo.

Florentino Pérez no está dispuesto a que le digan a quién tiene o no que contratar, no vaya a ser que siente precedente. Mientras los trabajadores auxiliares se están quedando en la calle.

Creo que deberíamos tener un sistema económico y social donde se asegurase la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblos trabajadores del mundo. Esto no se puede conseguir sino es con la defensa de la soberanía e independencia económica de los mismos, para ello es esencial que los países controlen su producción de energía, que se intervengan en mercados estratégicos regulando sectores como el primario, o renacionalizando sus telecomunicaciones, la extracción y producción de materias primas estratégicas, o el transporte ferroviario y aéreo entre otros.

Para finalizar Darío, ¿qué es lo que más te ha decepcionado en lo personal respecto este conflicto concreto?
Personalmente lo que más me ha dolido ha sido comprobar que al parecer hay trabajadores de primera y de segunda, y que esto se produce por una mera cuestión publicitaría, no es lo mismo hablar de 300 que 25.000 aunque para el territorio de Andorra la térmica sea más importante de lo que otros cierres pueden ser a otros lugares, dicho esto, declaro mi más absoluta solidaridad con todos y cada uno de los y las trabajadoras que están luchando por su puesto de trabajo.

En definitiva, ha sido muy triste el comprobar que los y las trabajadoras son los últimos y las únicas en no entrar en los planes de los que realmente pueden y deberían hacer algo al respecto. Los ministerios incluido el de trabajo y su titular la “compañera” Yolanda Díaz ya tiene sus acuerdos y fondos para seguir con otras cuestiones más importantes y parecen satisfechos con la situación actual. 

Esperábamos un golpe en la mesa de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz para dar una solución laboral a los trabajadores que se han quedado sin un puesto de trabajo, pero por ahora sólo tenemos “buenas intenciones”.

Esta aparición del Ministerio de Trabajo en los acuerdos ha supuesto en un primer momento un anhelo de esperanza, pues viendo la línea de la compañera ministra esperábamos oír el golpe en la mesa respecto al desarrollo concreto de lo que hoy son solo declaraciones de intenciones. Aún existe esa esperanza pero se está diluyendo en el tiempo viendo cómo las y los compañeros siguen sin tener trabajo y un futuro digno. Los gobiernos autonómicos podrán volver al anuncio de la rica subvención esperando que el sector privado realice un esfuerzo que ya se ha demostrado insuficiente y fracasado, las empresas del sector siguen con su negocio y con sus privilegios, los ayuntamientos recibirán sus impuestos de obras y de explotación de terrenos…

Ojalá en unos meses podamos decir otra cosa pero de momento nadie ha cumplido ni una sola promesa.

Darío atendiendo a los medios de comunicación en las puertas de la central térmica de Andorra.


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