#BlancaGrimal - La sostenibilidad de la sociedad tiene nombre de mujer

Mª Blanca Grimal
Responsable de Feminismos de Podemos Aragón

Las auxiliares y enfermeras, las cajeras, las trabajadoras del hogar, las cuidadoras, las profesionales de la limpieza, las voluntarias confeccionando mascarillas y batas, las docentes, las gerocultoras, las, las….tienen nombre de mujer. El 70% del volumen del personal en el sector sanitario y social es femenino.
La sociedad, actualmente, está sufriendo una situación de mucha incertidumbre, difícil, que afrontamos aisladas y con temor, por miedo al contagio y, por qué no decirlo, miedo a morir.

Una vez más, se está demostrando el papel imprescindible y fundamental de la mujer. Esas mujeres, que siempre en tiempos difíciles y cuando no hemos estado bajo el yugo del patriarcado, hemos sabido demostrar lo que nunca se nos ha querido reconocer, que somos la sostenibilidad de la vida y de la sociedad.

Las mujeres del 1936 al 1939, ante la pérdida del sector masculino en edad de trabajo productivo, debido a la guerra civil, fuimos quienes tomamos los trabajos que habían dejado de desarrollar los hombres. Las fábricas, correos, conductoras de servicios públicos, sanidad, retirada de heridos, guarderías, la agricultura y la ganadería, etc. Todos los sectores en manos de mujeres que fuimos invisibilizadas y de vuelta al olvido en la sociedad tras el retorno del hombre a la actividad económica.

Parece que ha pasado mucho tiempo de esto y aunque es verdad que vamos reconquistando derechos en igualdad dentro del tejido social actual, se vuelve a reproducir la misma situación poniendo en manifiesto que en tiempos de crisis volvemos a asumir nosotras la “carga laboral” en el desarrollo para superar esta pandemia. Ese mismo colectivo de mujeres, que antes de este estado de alarma, éramos quienes desarrollábamos dos terceras partes de los trabajos de cuidados remunerados y asumíamos tres cuartas partes de los que no lo eran, precarizando nuestra situación e ignoradas por la sociedad.

Somos esas mismas mujeres, las de siempre, que volvemos a estar en primera fila y que solo en tiempos difíciles se nos reconoce el gran trabajo y la importancia del papel de la mujer para la sociedad. Cada tarde, los balcones y ventanas de nuestras ciudades y pueblos se llenan de aplausos de gratitud y nos acordamos de esas residencias donde hay mujeres que cuidan, de las compañeras de limpieza que hace posible frenar este virus, de esas enfermeras que nos acompañan en las solitarias habitaciones del hospital, de nuestras cajeras y reponedoras que con tanta dedicación hacen posible que podamos tener alimentos en nuestras casas, de tantas y tantas mujeres que solo nos visibilizan en situaciones de emergencia porque somos nosotras quienes sostenemos el mundo.

Cuando todo esto pase…¿nos volveréis a dejar en el olvido, precarizadas e invisibilizadas?


No hay comentarios:

Publicar un comentario