
Tras registrarse un nuevo ataque de un lobo el pasado fin de semana 27 y 28 de junio, el Ayuntamiento de Alcañiz se suma al malestar de los ganaderos de la localidad que han sufrido incursiones y pérdida de animales en sus explotaciones ganaderas. En la última de ellas, el lobo ha matado a seis ovejas y a tres cabritos.
El alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan se ha puesto en contacto con la Subdelegación del Gobierno de Aragón en Teruel para informar de este problema e instar a la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón a que estudie las medidas oportunas.
El concejal de Medio Ambiente, Ramiro Domínguez ha mantenido contacto con los ganaderos para conocer la situación y se ha comprometido a informar de la gravedad de este problema a las instituciones competentes.
«Se trata de un animal solitario, que se relacionó años atrás con una loba ibérica y un lobo de origen italiano. El lobo italiano murió atropellado y hace más de un año que no hay señales de la loba. En este momento, el lobo se encuentra solo y en los últimos tres años ha protagonizado hasta cinco ataques a explotaciones ganaderas»- describe Ramiro Domínguez, quien afirma que el traslado sería la mejor opción. «Es el momento de que se tomen medidas, que en este caso sólo puede ser que se traslade a otro lugar donde no pueda causar daños. El lobo es una especie protegida y no puede ser eliminado, aunque su comportamiento dificulte la convivencia con la ganadería».
Existen subvenciones para paliar los posibles daños y también para instalar vallas, pastores eléctricos y perros mastines para proteger las explotaciones, pero los ganaderos las consideran insuficientes frente a los ataques de este animal salvaje.
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