
La empatía hacia los animales en los niños es la capacidad de comprender y compartir las emociones de los animales, lo que fomenta el respeto y la compasión. Enseñar este valor es fundamental, ya que los niños que interactúan con animales desarrollan mayor autoestima, inteligencia emocional y habilidades sociales. La empatía hacia los animales no es 100% innata, pero los niños nacen con una predisposición natural hacia ellos.
Educar a los niños en el respeto hacia los animales aporta beneficios directos en su desarrollo cognitivo y afectivo:
• Desarrollo emocional: Aprenden a identificar emociones básicas en otros seres vivos, habilidad que luego transfieren a sus relaciones humanas.
• Sentido de la responsabilidad: Participar en el cuidado de mascotas (alimentar, cepillar, pasear) les enseña sobre el compromiso constante.
• Reducción del estrés: La interacción con animales reduce la ansiedad y los nervios, aportando calma y seguridad.
Para inculcar estos valores de manera efectiva, se pueden aplicar distintas estrategias prácticas, como ser un modelo a seguir, fomentar lecturas y cuentos sobre el tema, la observación respetuosa de animales, y hablar con los niños y niñas sobre las necesidades de los animales y por qué merecen ser protegidos, lo cual fomenta la solidaridad y previene conductas violentas a futuro. En resumen: la semilla de la conexión con los animales es innata, pero el respeto y el cuidado se aprenden en casa y en la escuela.
La ley educativa española, la LOMLOE, aprobada en 2020, incluye de forma obligatoria el respeto, la empatía y los derechos de los animales dentro de los contenidos escolares. El objetivo general del sistema es promover valores que favorezcan el cuidado de los seres vivos y del medio ambiente. El propósito final de la norma es formar ciudadanos que rechacen el maltrato animal y entiendan que el respeto a la naturaleza es clave para una sociedad pacífica.
Muy consciente de lo anteriormente expuesto, el lobby taurino y su brazo político no han perdido el tiempo, y en un nuevo intento por frenar la decadencia de la tauromaquia, pretenden asegurarse un relevo generacional promoviendo los eventos taurinos entre la infancia y cosificando a los animales utilizados en ellos. A su vez, muchos gobiernos municipales, provinciales y autonómicos destinan fondos públicos al adoctrinamiento de niños y niñas, contraviniendo las directrices del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que ha recomendado expresamente a España que adopte medidas para proteger a los menores de la exposición a la violencia de la tauromaquia y desincentive su participación en este tipo de espectáculos, al considerar que puede afectar negativamente a su desarrollo emocional.
Gobiernos Autonómicos como el de Aragón, han modificado su reglamento taurino para permitir la participación de menores de 16 años en festejos taurinos populares.
En ciudades como Valencia, Badajoz o Salamanca, se está permitiendo la entrada gratuita a menores de entre 8 y 12 años a corridas de toros, llegando a poner a disposición de esos menores, palcos infantiles dentro de las plazas en los que son adoctrinados por monitores taurinos, o profesionales del sector.
En la Comunidad Valenciana su gobierno autonómico ha llegado a proponer la introducción de contenidos teóricos y didácticos sobre los bous al carrer (festejos taurinos populares en la calle) dentro de las aulas de los colegios públicos. Aberrante.
En los últimos años estamos viendo cómo en Alcañiz y en otros municipios del territorio, durante sus fiestas patronales, los Ayuntamientos programan “encierros infantiles”, donde bueyes de meses de edad, son acosados por sus pastores y una turba de padres y niños de todas las edades.
¿Es esa la insensible y adoctrinada sociedad que tendremos en un futuro?
¿Vamos a permitirlo?
El próximo 12 de Septiembre os esperamos en la Plaza Joaquín Costa de Alcañiz a partir las 17:00 horas para mostrar todo nuestro rechazo hacia la tauromaquia y hacia todas las medidas y ayudas públicas destinadas a perpetuarla, a pesar de que el grueso de nuestra sociedad esté en contra.
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