
Aragón Sonoro ha bajado el telón de una nueva edición de récord, reuniendo a más de 12.000 asistentes y confirmando su posición como una de las grandes citas musicales del verano en España. Un evento que mantiene intacta su esencia: combinar grandes nombres del panorama nacional con una firme apuesta por el talento aragonés y ofrecer una programación de primer nivel con acceso gratuito durante el viernes y el sábado.
El jueves arrancó de la mejor manera posible. Sidecars colgó el cartel de entradas agotadas en el anfiteatro Pui Pinos, en su único concierto en Aragón en 2026. Una velada que reunió a cerca de un millar de personas. Antes, la zaragozana Eva Mcbel inauguró el festival confirmando por qué es una de las artistas con mayor proyección del panorama nacional.


El viernes, el escenario Aragón TV tomó el protagonismo. Alejo Stivel, la voz de Tequila, hizo viajar al público repasando los grandes himnos de una banda imprescindible del rock en español. Después fue el turno de Sienna, una de las voces más destacadas de la escena alternativa, antes de que los catalanes Malmö 040, el grupo más esperado de la noche, abarrotaran por completo el espacio de El Cuartelillo. La jornada concluyó con la sesión del DJ aragonés Diego Aguas.
El sábado comenzó en la Plaza del Mercado, convertida en escaparate del talento aragonés gracias a las actuaciones de los oscenses Narel, los turolenses Effe y el zaragozano Delacueva, tres propuestas que dejaron patente el excelente momento que vive la música de la comunidad.
A continuación se vivió otro de los grandes atractivos del fin de semana con la ya emblemática Ruta Florida y Hermosso, que partió desde la Plaza del Mercado, recorrió la ya famosa calle Alejandre, dejando una imagen para el recuerdo, y finalizó en la Plaza Mendizábal. Allí, Matagüelos puso la banda sonora mientras, de forma simultánea, Alex Curreya, uno de los grandes referentes de la escena alternativa aragonesa, llenaba nuevamente la Plaza del Mercado. Alrededor de 3.000 personas disfrutaron de este recorrido musical por las calles de Alcañiz.

El tramo final mantuvo el listón muy alto. Los aragoneses Modelo volvieron a demostrar la fuerza de su propuesta sobre el escenario, antes de que Melifluo, llegados desde Baeza, protagonizaran una de las actuaciones más sobresalientes de toda la edición. El broche musical lo puso Repion, que en el año de su definitiva consagración, confirmó por qué está considerado como uno de los directos más impactantes del panorama nacional.
El cierre fue, probablemente, el instante más emotivo de toda la historia de Aragón Sonoro. Juanca y Pope, integrantes de Supersubmarina, emocionaron a miles de personas con una sesión cargada de recuerdos, sentimiento y complicidad que puso el broche de oro a una edición inolvidable.
Con más de 12.000 asistentes, una respuesta extraordinaria en todos los escenarios y una ciudad completamente volcada con el evento, Aragón Sonoro vuelve a demostrar que la música puede transformar durante tres días a toda una ciudad y consolidarse como uno de los festivales de referencia del panorama nacional.

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