
La campaña electoral entra en su fase decisiva. En pocos días, Aragón vota para decidir qué composición va a tener su cámara representativa, las Cortes de Aragón, y con arreglo a la aritmética de los partidos que allí aposenten sus diputados, el que será nuevo gobierno autonómico. Será previsiblemente liderado por el actual presidente en funciones, Jorge Azcón, del PP. Con arreglo a la mayor parte de las encuestas que se van publicando, con una mayoría no absoluta que le obligará a investirse de nuevo gracias a los votos de la pujanza ultra de Vox.
Ocurre, con todo, que la trazabilidad de todas esas encuestas no termina de aclarar, o de aclararse, acerca de dónde sacan sus cuentas y cómo las trasladan realmente al territorio, esto es, a los sitios de Aragón donde de verdad se sacan los escaños. No echen demasiados números. Todas las tartas que ven en la televisión, en las principales cabeceras periodísticas, o en su web de sondeos favorita, tienen muestras en ningún caso superiores a las mil llamadas. De ahí, para abajo. La única que supera esas cifras es la del CIS.
La encuesta del CIS traslada la intención de voto de 3.313 aragoneses, según reza la ficha que la describe. Esto la convierte en el trabajo en teoría más fiable. Confirma casi punto por punto las tendencias que se trasladan en las demás. Pero, como todas las demás, peca de obviar un elemento fundamental que tiene que ver con cuántos diputados se reparten en cada provincia y en cada comarca del territorio aragonés. La ley electoral aragonesa es de las más proporcionales del mapa sufragista español. Y guarda sorpresas. De los 67 diputados que se disputan en Cortes, 35 saldrán de Zaragoza, 18 de Huesca, y 14 de Teruel.
Y la encuesta del CIS, por ejemplo, le ofrece a Huesca, la más escorada a la izquierda de las provincias aragonesas, hasta once escaños a PP y Vox sobre una muestra de mil llamadas de las que apenas cien se hicieron en la capital oscense. Esto es, cinco diputados de los del CIS se ventilan con cien llamadas. En la provincia de Zaragoza, otro ejemplo, la ficha del CIS dice que hizo 1.491 llamadas, de ellas 1.467 en la capital. Una cuarta parte de los zaragozanos vive en alguno del resto de municipios de la provincia, lo que significa que ocho escaños saldrán de la Zaragoza no capitalina. El CIS los dibuja con 24 llamadas.
¿Y Teruel? El CIS, imagínense las demás encuestas, olvida que de los catorce diputados del sur, las comarcas cercanas a Teruel capital echan media docena. Otra tanta se va a decidir en las cuatro comarcas del Bajo Aragón Histórico, cada cual con su circunstancia, su base demográfica y social, sus expectativas… El CIS dice que ha llamado a unas 700 personas de la provincia. No se sabe de dónde. Entre Teruel capital y Alcañiz viven casi 55.000 personas, seis escaños saldrán de ambas cabeceras. La ficha de la encuesta pública refiere datos de 550 aragoneses de municipios entre 10.000 y 50.000 habitantes, la horquilla de Alcañiz y Teruel… Y Jaca, Barbastro, Monzón, Ejea… Caspe, Binéfar…
Ninguna de las encuestas que han visto, ni las que les queden por ver, antes de votar este próximo 8 de febrero, sabe ponderar el peso y la circunstancia de cada comarca del territorio aragonés a la hora de establecer su predicción. Por eso Vox arrancó la campaña en Alcañiz, porque sabe que ninguna encuesta puede prever el resultado de una extensa zona en la que hay un buen puñado de escaños en juego, un gran volumen de voto oculto e indeciso que se moverá en décimas de segundo, y una enorme base demográfica que es española pero no turolense. Trató de responder rápido CHA, que lleva gente competente en su equipo de campaña. Habrá que ver si pueden esquivar las trampas del nacionalismo español. El de derechas, pero sobre todo el de izquierdas.
Así que si usted, querido lector, habitante de Alcañiz, de Castelserás, Monroyo, Valdeltormo... De Calanda, Alcorisa, Híjar, Albalate, Valderrobres... Posible votante de las próximas elecciones autonómicas, si está pensando en ahorrarse el paseo a su mesa electoral porque, total, el pescado está todo vendido, no lo olvide. A usted no le ha llamado nadie para ninguna encuesta. Y como a usted, probablemente a nadie que usted conozca o con quien coincida. El pescado que le venden en las pescaderías de fuera no lleva las escamas de aquí. Eche alguna, y que raspen.
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