
Hace aproximadamente un año comenzaron a llegar las primeras noticias sobre un proyecto que, en aquel momento, parecía aislado: una gran explotación porcina en el entorno de Alcañiz. Sin embargo, lo que se presentaba como una iniciativa puntual pronto reveló una dimensión mucho mayor. Al analizar documentación y contrastar información con colectivos sociales, comprobamos que no se trataba de un único proyecto, sino de un plan para implantar hasta 25 macrogranjas porcinas en distintos municipios, promovidas por empresas vinculadas al grupo Pini.
Con el paso de los meses, además, hemos confirmado que estas macrogranjas no llegan solas, sino acompañadas de plantas de biogás o biometano destinadas a gestionar los purines, configurando así un modelo industrial con un fuerte impacto sobre el territorio.
Este tipo de iniciativas no solo abre un debate sobre la ganadería, sino sobre el modelo de desarrollo que queremos para nuestros pueblos y el medio rural. Desde el primer momento tuvimos claro que no podíamos permanecer al margen, tanto por su impacto ambiental como por las consecuencias a largo plazo para el territorio.
Por ello, desde Izquierda Unida hemos trabajado en distintos frentes con un objetivo claro: defender el interés general y garantizar un debate con información, transparencia y participación ciudadana.
En primer lugar, apostamos por sumar esfuerzos con quienes llevan años alertando sobre este modelo. Nos adherimos a las alegaciones impulsadas por plataformas como Stop Ganadería Industrial y Ecologistas en Acción, entendiendo que la defensa del territorio debía abordarse de forma coordinada, con rigor técnico y argumentos sólidos.
Paralelamente, trasladamos el debate al ámbito institucional. Durante este último año he formulado preguntas en Pleno y en comisión para solicitar información al Ayuntamiento y a su equipo de gobierno sobre el alcance del proyecto, especialmente en Valmuel, así como sobre permisos y posibles irregularidades. Sin embargo, en muchas ocasiones la respuesta ha sido la falta de información o el desconocimiento, lo que ha incrementado nuestra preocupación.
Esa preocupación se confirmó cuando comprobamos el inicio de movimientos de tierra en Valmuel sin las preceptivas autorizaciones ambientales. Ante esta situación, denunciamos los hechos y solicitamos la paralización inmediata de las obras, en defensa de la legalidad.
No obstante, la respuesta no puede limitarse al ámbito institucional. Por ello, hemos impulsado espacios de información y debate, como la charla abierta “¿Macrogranjas o futuro?”, con el objetivo de compartir datos, escuchar a expertos y abrir una conversación que hasta entonces no se había producido con la ciudadanía.
Porque si algo hemos aprendido es que estos proyectos suelen avanzar sin suficiente información ni participación pública real.
En las últimas semanas nos hemos reunido en Valmuel con vecinas y vecinos para compartir información actualizada y analizar los siguientes pasos. Tenemos claro el camino: organización y unidad. Estamos tejiendo redes entre los pueblos afectados —Andorra, Alloza, Calanda, Castelnou, Híjar, Sástago, Almochuel, Albalate, Alcañiz y otros— para impulsar una Plataforma Comarcal capaz de hacer frente a este modelo.
No estamos solas. Contamos con el apoyo de plataformas ecologistas y movimientos contra la ganadería industrial a nivel estatal, dispuestos a luchar junto a nosotras.
Pero nada de esto será suficiente sin implicación ciudadana. Este es un momento clave. Lo que está en juego no es solo la instalación de unas infraestructuras, sino el modelo de desarrollo de nuestro territorio.
Desde Izquierda Unida lo tenemos claro: no queremos que nuestros pueblos se conviertan en zonas de sacrificio al servicio de intereses industriales. Queremos un medio rural vivo, sostenible y con futuro.
Por eso, hacemos un llamamiento a la ciudadanía para participar, compartir esta información y conectar con más vecinos y vecinas. Porque frente a proyectos de esta magnitud, solo hay una respuesta posible: organización, conciencia y acción colectiva.
Porque unidas y unidos, somos más fuertes.
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