
«Escrito queda» es el título de la agrupación en un libro de 115 de los artículos publicados por José Ramón Villanueva Herrero (Alcañiz, 1959) en el ‘El Periódico de Aragón’ entre 2010 y 2025. El subtitulo explicativo es «Artículos sobre memoria democrática». Villanueva no defiende el ejercicio de la memoria «histórica porque en ésta también entra el fascismo sino que de lo que se trata es de ejercer la memoria democrática», según él mismo afirmó en el acto de presentación de su última obra, acontecido el jueves 19 de marzo en una sala del Museo Pablo Serrano de Zaragoza.
Villanueva, que es una persona tolerante, nada reñidora y muy conciliadora, muestra, no obstante, en sus escritos unos criterios muy sólidos y firmes sobre los que se asientan siempre sus análisis y opiniones. Quien sienta indiferencia ante la involución democrática que padecemos y no quiera luchar contra ella, mejor que no lea a este investigador especializado en historia contemporánea, ya jubilado de funcionario de la administración autonómica aragonesa. Residente en Zaragoza desde 1986, Villanueva recibió el reconocimiento de compañeros y compañeras de profesión presentes en el acto de presentación de su último libro. Todos lo recuerdan por su competencia en el trabajo y por su tolerante manera de ser puesto que José Ramón Villanueva es ante todo, una persona honesta y de bien.
Ausente de Alcañiz desde hace ya cuarenta años, Villanueva es un bajoaragonés turolense por los cuatro costados y lo demuestra constantemente en sus escritos. Pero tiene la rara virtud de abordar los temas más cercanos y comarcales con una mirada global y universal. Como historiador riguroso, nunca frivoliza sobre cualquier cuestión que aborda sino que acude a sus orígenes históricos documentados, cimentados sobre un escrupuloso y crítico rastreo de las fuentes. Es muy recomendable leer a este escritor porque sabe situar cualquiera de los problemas que nos acucian en su verdadero contexto histórico.
Si Villanueva prefiere hablar de memoria democrática más que de memoria histórica, también es partidario de aparcar el término ‘guerra civil’ como si la ‘Guerra de España 1936-1939’ hubiese sido un enfrentamiento bélico entre españoles sin repercusiones internacionales. A su juicio, sin embargo, la ‘Guerra de España 1936-1939’ dejó huella en la trayectoria europea y estuvo ligada a ella de forma incuestionable, para bien y para mal, durante las cuatro décadas siguientes a la II Guerra Mundial.
Antes de llegar a ser colaborador de ‘El Periódico’, Villanueva escribió libros de obligada lectura para los interesados en nuestra historia contemporánea, como su excelente biografía de Víctor Pruneda, primer alcalde republicano de la ciudad de Teruel. Tanto en sus libros como sus artículos periodísticos de opinión, Villanueva sorprende por su formación y como escritor de incansable estudio y autoformación. Sus citas son constantes en todo cuanto escribe, clara demostración del esfuerzo por estudiar a fondo la materia que pretende abordar en su publicación posterior.
Aragón tiene excelentes historiadores entre los que Villanueva merece un puesto destacado. Ocurre, sin embargo, que también en el mundo intelectual hay que saber y querer estar dentro de una determinada órbita dominante en cada momento. No es el caso de José Ramón Villanueva, a quien las instituciones aragonesas no han sabido reconocer y premiar todavía su labor intelectual realizada durante cuarenta años. Algún día tendrá que ser.
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