

¿Quién no conoce a James Bond? James Bond, conocido también como Agente 007 es un personaje muy icónico de la cultura popular. Se trata de un sofisticado agente secreto británico que trabaja para el MI6, el Servicio de la Inteligencia Secreta del Reino Unido.
James Bond fue creado por el periodista, novelista y oficial de inteligencia británico Ian Fleming en 1953. La primera novela en la que apareció fue Casino Royale. Fleming se inspiró en varias personas que conoció durante su tiempo en la División de Inteligencia Naval durante la Segunda Guerra Mundial.
Pero, ¿de dónde sacó Ian Fleming el nombre de James Bond ? Se sabe que Ian buscaba un nombre muy normal, sin elegancia y que fuera lo más común y aburrido posible. ¿Existió un verdadero James Bond?
Pues sí: James Bond nació en Filadelfia, Estados Unidos y se interesó por la naturaleza desde su infancia. Su padre fue jefe de una expedición al Orinoco y lo introdujo en el mundo de las mariposas, teniendo varias vitrinas con ejemplares de mariposas recolectadas en su casa. Se quedó huérfano de madre y su padre le facilitó una buena formación en centros de prestigio en Inglaterra. Posteriormente fue banquero en su ciudad natal pero dejó su trabajo para irse a una expedición por el río Amazonas.
Ya no volvió a la banca y se dedicó a estudiar las especies de aves caribeñas, trabajo que le llevó varios años, publicando sus resultados en su primer libro “Aves de las Indias Occidentales” y posteriormente publicó un trabajo más elaborado que servía de manual a los ornitólogos “Guía de Campo sobre las Aves de las Indias Occidentales”. James Bond demostró entre otras cosas que las aves del Caribe descienden de especies norteamericanas y por todos sus trabajos y contribuciones a la ciencia ornitológica se le concedió la Medalla Brewster, que es el más alto reconocimiento que daba la Sociedad Ornitológica Americana.
Resulta que Ian Fleming, como hemos dicho agente del servicio de inteligencia británico, pasaba sus vacaciones en una villa de la isla de Jamaica y ya pensaba desde tiempo atrás en escribir novelas. Ian era también aficionado a la observación de aves y tenía en su biblioteca un ejemplar de las aves de las Indias Occidentales escrito por el ornitólogo James Bond. Desde el primer momento le gustó el nombre para su personaje que enseguida se convirtió en éxito de ventas, aunque el verdadero ornitólogo de Filadelfia tardó varios años en darse cuenta de que el espía 007 usaba su nombre.
La mujer de J Bond, después de la publicación de “Casino Royale” donde aparece por primera vez el personaje, le dirigió una carta a Fleming reprochándole que hubiera utilizado la identidad de su marido sin consultarles nada, a lo que Ian le contestó: “Me llamó la atención que fuera un nombre corto, poco romántico, anglosajón y muy masculino”, ofreciéndole a cambio usar su propio nombre (Ian Fleming) para lo que quisiera, diciéndole “tal vez su marido descifre alguna especie de pájaro particularmente vil que querrá estigmatizar bautizándola con mi nombre".
A partir de ahí Ian Fleming pidió disculpas a James Bond, el cual las aceptó y concedió y autorizó a posteriori el poder usar su nombre y como acto de conciliación Bond y su esposa visitaron a Fleming en su finca de Jamaica. En 1964, Fleming envió a Bond su último libro “Solo se vive dos veces” con una dedicatoria: “Al verdadero James Bond, del ladrón de su identidad”. Este libro se vendió posteriormente en una subasta por más de ochenta mil dólares.
Esta historia está reseñada en el libro del ornitólogo polaco Stanislaw Lubienski titulado “Mirad las aves del cielo” y publicada por la editorial Volcano y ha sido la inspiración para este artículo. También habla en dicho libro del origen de la palabra pajarear, pero esa historia la dejaremos para un futuro artículo.
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