
El Ayuntamiento de Aguaviva ha trasladado a la Dirección General de Despoblación del Gobierno de Aragón su petición para revisar los criterios de elegibilidad del Fondo de Cohesión Territorial, al considerar que el actual sistema genera importantes incoherencias y deja fuera de las ayudas a municipios que llevan años trabajando activamente para combatir la despoblación. La solicitud se ha formalizado mediante una carta remitida al director general de Despoblación, en la que el consistorio expone una situación que viene repitiéndose desde hace varias convocatorias y que vuelve a reproducirse en las ayudas correspondientes a 2026 que ya han sido publicadas.
De esta forma, Aguaviva ha quedado nuevamente excluida por los valores obtenidos en los indicadores utilizados para determinar el acceso a estas ayudas. El consistorio considera que este sistema, aunque basado en criterios objetivos y transparentes, presenta claras limitaciones que generan efectos no deseados. Entre ellas, señalan que el índice mide el nivel actual de desarrollo de un municipio, pero no incorpora elementos como la vulnerabilidad estructural, la tendencia demográfica o el esfuerzo realizado durante años para mantener población, servicios e iniciativa económica.
Aguaviva recuerda además que lleva décadas impulsando iniciativas de atracción de familias, mantenimiento y ampliación de servicios básicos y preservación del tejido económico local, actuaciones que han permitido estabilizar e incluso incrementar población en los últimos años. El municipio subraya asimismo que esta trayectoria fue reconocida por la propia Dirección General de Despoblación al situar a Aguaviva entre los finalistas de la primera edición de los Premios a las Buenas Prácticas en materia de lucha contra la despoblación, un reconocimiento que reforzó el trabajo desarrollado durante años.
Uno de los aspectos que el Ayuntamiento de Aguaviva considera más problemáticos es el uso del criterio comarcal dentro del sistema de elegibilidad. Este mecanismo genera situaciones que resultan difícilmente comprensibles, ya que pequeños municipios como Aguaviva quedan excluidos mientras sí pueden acceder a las ayudas localidades de mayor tamaño e incluso cabeceras comarcales como Andorra, Calamocha, Albalate del Arzobispo, Híjar, Mora de Rubielos, Utrillas o Valderrobres, entre otros municipios. El Ayuntamiento sostiene que estas diferencias no responden necesariamente a una menor vulnerabilidad frente a la despoblación, sino al efecto estadístico derivado del índice comarcal, donde el peso de municipios de mayor tamaño y nivel de servicios puede acabar condicionando el acceso de localidades más pequeñas cuya realidad territorial y demográfica es muy distinta.
El consistorio subraya además que su propuesta no pasa por eliminar estos indicadores ni por dejar de considerar el nivel de desarrollo territorial a la hora de distribuir los recursos, ya que se considera razonable que estos factores puedan utilizarse para priorizar o ponderar la intensidad de las ayudas entre los municipios beneficiarios. Sin embargo, entiende que la situación cambia cuando dichos criterios se convierten en elementos de exclusión previa que impiden siquiera acceder a las convocatorias. A juicio del Ayuntamiento, una cosa es modular el reparto de las ayudas en función de determinados indicadores y otra muy distinta impedir que municipios pequeños puedan presentarse, especialmente cuando acreditan situaciones objetivas de vulnerabilidad o una trayectoria sostenida en la lucha contra la despoblación.
Desde esta perspectiva, el Ayuntamiento de Aguaviva considera que el actual sistema debería evolucionar hacia modelos más flexibles, donde el ISDT y los criterios comarcales puedan servir para graduar apoyos y establecer prioridades, pero no para cerrar de antemano el acceso a las convocatorias. Por ello, el Ayuntamiento solicita una revisión de los criterios del Fondo de Cohesión Territorial que permita incorporar indicadores de tendencia demográfica y vulnerabilidad estructural, revisar el papel del ISDT comarcal y avanzar hacia un modelo donde estos indicadores funcionen como elementos de priorización y ponderación, pero no como mecanismos de exclusión automática. Además, se propone también que futuras convocatorias contemplen el reconocimiento específico de aquellos municipios que acrediten una trayectoria activa y contrastada en políticas de lucha contra la despoblación.
Por último, desde el Ayuntamiento insisten en que esta petición no discute el trabajo desarrollado por la Dirección General ni pone en cuestión la necesidad de aplicar criterios objetivos, sino que se plantea como una vía para mejorar las herramientas existentes para que los recursos lleguen a los territorios que más los necesitan en la lucha contra la despoblación.
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