#CésarFélez #CCOO - Jonhy M. lucro y Mam ha Estado


Jonhy M. lucro y Mam ha Estado


Erase que se era una vez una gran madre muy preocupada por sus dos hijos. El primero más callado, serio, formal, de pocas palabras, servicial y Jonhy, más alegre, dicharachero, campechano y avispado en muchas facetas de la vida. Siempre parecía que Jonhy iba a llegar más alto que su hermano. Pues esa avidez que le caracterizaba, le hacía hábil para buscarse la vida, progresar, separarse de su casa natal y emprender grandes aventuras lejos de las faldas de su querida Mam.

Ésta, siempre atenta, servicial, los educa, los atiende, los cuida, no duda en dejarse los mejores dineros para buscar el progreso y la felicidad de ambos hijos. Ninguno de ellos, afortunadamente desaprovecha el empeño de Mam en hacerles hombres de provecho, y mientras uno, se esfuerza para obtener un trabajo en la empresa familiar, sin que nadie le regale nada, demostrando a Mam, que es perfectamente capaz de desempeñar las labores asignadas, el otro, en aras de grandeza, avanza y avanza, para buscar los mejores proyectos personales, eso si, siempre detrás el apoyo de Mam.

Los proyectos que Jonhy desempeña, con las ayudas de Mam, van haciéndose cada vez mayores, y mientras la empresa de Jonhy crece, Mam, solamente recibe muestras de cariño de este, ya que los beneficios siempre se los queda Jonhy, demostrándole cuanto puede crecer.

Jonhy, sigue haciendo más y más grande su empresa con las aportaciones de Mam. Jonhy alega que el dinero prestado es para el beneficio del pueblo y le demuestra la cantidad de gente que depende de sus negocios.

Jonhy, se hace inmensamente rico, y mientras en lo que puede, sigue aceptando las aportaciones de Mam para crecer. El otro hijo, sigue trabajando para la empresa familiar con su sueldo asignado, con grandes exigencias y aunque vive cómodamente, nunca alcanza a manejar la cantidad de dinero que Jonhy, ni su acomodada posición social de contactos.

Cierto día, un desastre azotó los negocios de Jonhy, viendo reducido sus pertenecías drásticamente, teniendo que dejar sin trabajo a los muchos trabajadores que él tenía.

Jonhy se echó las manos a la cabeza y pensó y pensó y pensó…

Se acordó de Mam que siempre había estado ahí para todo, y fue a pedirle más favores, la madre le dijo que si no tenía suficiente con la fortuna que había amasado durante estos años, Jonhy, que era muy ávido, le presentó miles de excusas para no gastarse sus adquisiciones y le vino con el cuento de que si aun dejando su dinero, no podría volver a tener las familias que dependían de él. Mam, por pena, por presiones o por la grandilocuencia que Jonhy presentaba y su arte en engatusar a la gente, consiguió seguir tirando de las ayudas y favores de Mam, sin gastarse todos sus ahorros.

Mientras tanto, como las ganancias de Mam, se reducían, el otro hijo, poco a poco, fue viendo como sus instrumentos de trabajo se hacían obsoletos, sin poder modernizarlos, no había dinero, este se estaba destinando a “ayudar familias y mantener los negocios de Jonhy en pie” trabajando más horas para poder seguir teniendo los mismos beneficios, en peores condiciones, porque el negocio familiar, se iba quedando sin dinero mientras destinaba periódicamente el dinero a Jonhy.

Mam, con el paso del tiempo, tuvo que acudir a prestamistas con altos intereses, que la dejaron con muchas deudas, tuvo que vender parte de sus casas en la aldea, para poder seguir pagando a Jonhy las atribuciones negociadas. Aparte de sus casas, tuvo que bajar el salario a sus empleados directos del negocio familiar, inclusive, su otro hijo.

Mam pidió entonces ayuda a Jonhy, por primera vez en muchos años, este, ya con gran experiencia en negocios, ayudó a Mam a cambio de otros favores, un “quid pro cuo”. Mam, debía seguir abonando sus salarios a Jonhy, siempre disfrazando la realidad sobre sus cuentas y su estado, a cambio de todo lo que Jonhy, siempre le exigía a Mam con las condiciones y la presión de la gente que dejaría en la calle, en la pobreza, en la miseria. Ese discurso siempre le funcionaba.

Otro campo que se vio afectado fueron las posesiones de Mam, que los servicios que esta antes daba, con su alma caritativa, al deber tanto dinero, no pudo seguir en pie, de tal manera que la competencia de Jonhy en estos servicios era mejor que la Mam.

Mam, al tener que comenzar a dejar de contratar gente para el negocio familiar, las acogía Jonhy con peores salarios, peores condiciones, pero continuamente presionando a Mam diciéndole que cada vez más y más gente dependía de él.

A día de hoy, Jonhy sigue enriquecido, Mam, intentando recuperase de los préstamos, la empresa familiar muy tocada y saliendo adelante gracias al esfuerzo de su otro hijo, que trabaja sin descanso y en peores condiciones que cuando comenzó. Mam, que, a día de hoy, está muy mayor, tiene intención de darle los mejores cuidados, eso sí en una residencia propiedad suya, donde claro, le cobrará los cuidados que le brinde y el otro hijo… pues sí, sigue queriendo a su madre.

Y colorían colorado... Cualquier parecido a la realidad... Busca en tu interior.■


César Félez
Adjunto a Secretario General de CCOO Andorra

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