#JavierGimeno #Alternatic - El futuro en nuestro día a día ya está aquí con el Internet de las Cosas (IoT)

El futuro que nos proyectaban películas como Matrix o Misión Imposible ya está aquí.

El futuro en nuestro día a día ya está aquí con el Internet de las Cosas (IoT)


Las películas futuristas, como Matrix o Misión Imposible, nos mostraban realidades de unos futuros probables todavía muy lejanos, en aquellos años. Pantallas táctiles en el aire, sin soportes, conexiones imposibles y demás gadgets que nos hacían soñar con un futuro lleno de posibilidades y avances tecnológicos.

Como sabemos, el futuro ya está aquí, y lo que parecía imposible, se ha convertido en una realidad. Las nuevas tecnologías han llegado a nuestras vidas, no solo para facilitarnos procesos en el trabajo, sino que también nos acompañan en nuestro día a día, en nuestros hogares y en nuestros momentos de ocio.

El mundo está ahora hiperconectado, las personas lo estamos gracias a las redes sociales y a aplicaciones de mensajería instantánea, y los objetos también lo están. Gracias al Internet de las Cosas, en inglés Internet of Things (IoT), muchos de nuestros objetos que usamos en nuestra vida diaria disponen de una conectividad a la red que nos sirve para mejorar nuestra vida diaria, mantenernos informados o garantizar nuestra seguridad. Estos sistemas utilizan la infraestructura de internet para establecer conexiones tanto a la red como entre sí.

Gracias a esta conectividad, nosotros podemos controlar casi todo lo que hacemos, gracias al ecosistema de dispositivos enlazados, permitiendo que nos podamos conectar desde cualquier lugar y en cualquier momento. Gracias a estos avances nuestra productividad mejora y nuestro día a día también.

Estos dispositivos pueden ser tales como los teléfonos inteligentes, las neveras, los automóviles, los televisores, relojes, neveras, aspiradores, reproductores de música, entre otros.

Los beneficios de la implantación del IoT en nuestro día a día se ve ya reflejado, ayudándonos en el ahorro y planificación de nuestro tiempo, o en el ahorro de energía, por ejemplo, facilitándonos el acceso a la información en cualquier momento, y contribuyendo al ahorro, ya que el sistema integrado en los mismos dispositivos pueden indicarnos si están funcionando de forma correcta, evitándose males mayores.

Algunos ejemplos de la aplicación del IoT, son por ejemplo, las zapatillas deportivas inteligentes, que monitorizan cualquier actividad física que se realiza, contando pasos, la distancia recorrida e incluso las calorías quemadas, para luego mandar toda la información recopilada a tu teléfono móvil; o los wearables para perros y gatos, que ya no solamente te indican vía GPS la localización de tu mascota, sino que registran su salud. En el caso de los vehículos, gracias a las nuevas tecnologías, te mantiene informado de su ubicación, te manda un correo electrónico cuando el tanque del combustible está en reserva, y muchas más posibilidades.

Otro de los artículos que han instalado el IoT son algunas neveras, que te mandan informes diarios sobre el uso de la misma, de la temperatura, de las veces que se ha abierto o del consumo de agua de su tanque, datos que nos ayudarán a controlar y mejorar la capacidad de nuestro electrodoméstico de conservar los alimentos de su interior.

Y no solamente en los artículos de consumo propio se ha instalado el IoT, las poblaciones también se han subido al carro del futuro. Una muestra es la localidad de Valjunquera, que pasó a ser una SmartVillage, gracias a la instalación del IoT a diferentes sistemas, como el alumbrado o regadío municipal, que les ayudará a mejorar y ahorrar en los servicios.

Debemos tener presente que la conectividad total es una realidad, y nosotros seremos los encargados de decidir cómo queremos que nos mejoren en nuestro día a día.■

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