#JuditJurado #ASAPMEBajoAragón - ¿Y la familia? Cuando la enfermedad mental llama a nuestra casa



Las familias son importantes en nuestro entorno social y un pilar fundamental en nuestras vidas. Hay que detallar que esta palabra engloba dos grupos, la familia dónde uno nace y la familia que se elige, los amigos más íntimos. Este conjunto de personas, son al que recurrimos cuando tenemos algún problema. Según sea la respuesta de este círculo, podremos hacer frente mejor o peor a las dificultades, dependiendo del grado y de la calidad de los apoyos que tengamos.

Cuando se diagnostica una enfermedad mental, implica un cambio, un desafío y una reorganización para enfrentar los hechos que se desencadenan. Por las características de las enfermedades mentales, quienes las padecen acaban reduciendo su círculo social por los días de ingreso en el hospital, las épocas de aislamiento, la desconfianza, la baja estima personal, etc. Todo ello, hace muy difícil conservarlo y acaba permaneciendo la familia como apoyo único.

En nuestra experiencia profesional, cuando la familia solicita apoyo para una persona con enfermedad mental, si se realiza sin ideas preconcebidas, comprendiendo los miedos que provienen de la desinformación y del estigma, mostrando la información y la formación necesaria y adecuada, se obtiene una respuesta favorable y de auténtica colaboración.

El paso previo para poder dar apoyo a los familiares es sensibilizar a la opinión pública. La crítica y el rechazo social vienen, en la mayoría de las veces, de la falta de información y de la lejanía con la que, quien no lo padece, suele vivir el problema. ¡Qué gran labor podrían hacer, en esta línea, los medios de comunicación si no se dejaran llevar por el sensacionalismo y la noticia fácil!

El cuidado de una persona con enfermedad mental plantea una serie de desafíos importantes en el entorno familiar. Pero, ¿cómo es posible que la familia permanezca luchando a capa y espada día tras día? En estos últimos años, aparece el término “cuidar al cuidador”. Una expresión muy acertada. El apoyo del cuidador es esencial para la estabilidad de la persona, ya que puede ayudar a prevenir las posibles crisis y mejorar el nivel de funcionamiento global y su apego terapéutico.

La inmensa mayoría de las personas con enfermedad mental vive con sus familiares y, por lo tanto, las habilidades de éstos, sus actitudes positivas, fortalezas y la colaboración con los profesionales son decisivas para la buena evolución de quien padece la enfermedad. Desde ASAPME Bajo Aragón, valoramos el poder brindar a los familiares: apoyo y descarga emocional, psicoeducación para que conozcan la enfermedad mental y sus características particulares, ayuda en la resolución de problemas cotidianos, etc. Todo ello, supervisado y acompañado por profesionales cualificados.

En definitiva, los familiares necesitan aprender a compaginar la preocupación por la situación del familiar enfermo, con una vida lo más rica e independiente posible.

Finalmente, es importante resaltar lo desigual que se reparte dentro de la familia, en la mayoría de los casos, la tarea de cuidados: habitualmente son las madres quienes la asumen casi en exclusiva; situándolas en un punto de claro riesgo de ser ellas quienes acaben necesitando ayuda.■

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