#JohnSimperras - Concentración bancaria: causas vs. consecuencias


Dado que este mes de septiembre hemos conocido la fusión de CaixaBank y Bankia (más bien absorción por parte de la primera entidad), vamos a comentar la evolución del sector bancario en los últimos años y las consecuencias para la ciudadanía, empleados y accionistas.

Desde el pico de 2008, en el que en España había más de 45.000 oficinas bancarias hemos pasado a poco más de 26.000 a finales de 2018 (una caída del 43%, que debe rondar ya el 50% en 2020).

Esto ha supuesto a la par una reducción de los empleados bancarios que han pasado de más de 276.000 en 2008 a 179.000 en 2018 (y bajando….).

¿A qué se ha debido esta brutal reconversión del sector en tan corto plazo de tiempo?

Crisis financiera de 2008
La anterior crisis trajo consigo el aumento de la morosidad, que es la peor enfermedad de la banca. A ello se sumó un exceso de capacidad instalada, que venía de varios años de expansión y la caída de la demanda de financiación en picado durante varios años. Esto obligó a reducir los costes de las entidades mediante cierres y despidos que han sido la tónica general de los últimos años (hacen un desembolso considerable en indemnizaciones y cotizaciones a la seguridad social de empleados de alrededor de 55 años, para reducir los costes de los años venideros). 

Ante la creciente digitalización aparecen las personas “huérfanas” financierasgeneralmente personas mayores que no saben operar con las nuevas tecnologías y ante la dificultad de acceder a un empleado bancario necesitan/necesitarán ayuda de algún familiar / amigo / gestor.

 


Bajos tipos de interés, incluso negativos 
Lo podemos considerar una anomalía. Cuánto más deben los países (mayor riesgo de impago) menos pagan…. No tiene sentido. Para la banca es un factor clave, ya que sus márgenes se han ajustado (gran volumen de hipotecas con referencia variable, muy cercanas al 0%). Esto ha hecho que los beneficios no crezcan, e incluso se reduzcan notablemente en épocas recesivas ó de crisis.

Digitalización
Empezó poco a poco a primeros de siglo y ha avanzado rápidamente en los últimos años; los procesos internos en banca han tendido a informatizarse y automatizarse. Asimismo se ha “educado” a los clientes a operar a través del ordenador, el móvil ó los cajeros automáticos, con lo que se ha reducido la necesidad de atención al público. Asimismo se ha reducido el uso de efectivo, potenciando el pago con tarjeta y otro medios nuevos (móvil, bizum, etc).

Desaparición generalizada del cobro de comisiones por operativa
La mayoría de las entidades con una vinculación “normal” (nómina, recibo de autónomo y algunas cosas más) dan gratis todos los servicios de mantenimiento de cuenta, tarjeta, transferencias, etc. Esto tiene que ver con la digitalización: Si lo hace el cliente por medios informatizados no se le cobra.

Los empleados de banca han pasado de 276 mil en 2008 a los 179 mil en 2018 y en continua reducción


¿Qué consecuencias ha tenido?
Pérdida de valor bursátil de las entidades. Algunas de ellas han caído más del 80% desde máximos de 2007-2008. Esto es debido a la reducción del beneficio y a las malas expectativas del sector.

Reducción en la atención personal a clientes. Lógicamente al bajar la capacidad en un 50%, se nota que hay una menor disponibilidad de empleados para atender a los clientes. Incluso en pequeñas localidades han desaparecido o han reducido mucho los servicios bancarios directos. La digitalización ha ayudado a paliar la reducción de personal, pero los clientes no se han adaptado tan rápidamente como el sector.

Enlazado con lo anterior, aparecen las personas “huérfanas” financieras, generalmente personas mayores que no saben operar con las nuevas tecnologías y ante la dificultad de acceder a un empleado bancario necesitan/necesitarán ayuda de algún familiar / amigo / gestor.

Conclusiones
Para concluir diremos que con las fusiones que se incentivan desde Europa se tiende a tener muy pocas entidades de tamaño muy grande que obtienen economías de escala por la reducción de costes (cierres y despidos). Esto nos lleva a una dificultad de acceso de los clientes a la atención personal de empleados que se va a acentuar en los próximos años. Se obtiene eficiencia para sobrevivir como empresas, pero se pierde en capacidad y calidad de servicio. Probablemente también nos lleve a la pérdida de competencia.



 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario