#cyc67Editorial - El Rey está desnudo

El traje nuevo del emperador, también conocido como El rey desnudo, es un cuento de hadas danés escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837


En esta edición número 67 de CyC podrán leer otro magnífico artículo de Miguel Ángel Sanz Loroño, nuestro historiador de cabecera de esta revista. En este caso nos analiza la dinastía de los borbones en el trono español, especialmente durante el siglo XIX hasta la actualidad.
Les invitamos a leer el texto con detenimiento para cerciorarse, si es que tenían alguna duda, de la losa que ha supuesto para el pueblo español esta dinastía de comisionistas y corruptos que como sanguijuelas han chupado la sangre de todos los grandes negocios que se iban realizando en el reino. Desde Fernando VII a principios del siglo XIX, pasando por Isabel II y posteriormente los dos Alfonsos, especialmente el XIII, no dudaron en confundir intencionalmente los intereses del Estado con los suyos propios, apropiándose de bienes públicos que perteneciendo a todos los españoles los “confundieron” con los suyos haciendo suya aquella frase del rey Borbón francés Luis XIV “el Estado soy yo”.

En 1868 Isabel II tuvo que huir a Francia después de estallar la Revolución de la Gloriosa al grito de “fuera los Borbones”. Posteriormente su nieto Alfonso XIII, tras las elecciones municipales de 1931, y el triunfo de los partidos republicanos, huyó desde Cartagena en un barco hasta Marsella. Jamás volvió a pisar ‘la piel de toro’. Tras los dos exilios volvió una restauración monárquica. En el primer caso con Alfonso XIII y en el segundo, tras los cuarenta años de dictadura del general Franco, con Juan Carlos I.

Los cada vez mayores casos de presunta corrupción del actual rey emérito, con las informaciones de la prensa extranjera sobre las comisiones recibidas por Juan Carlos en el AVE a La Meca, van dando cuerpo y veracidad a los rumores que siempre afirmaron que teníamos un rey, que aparte de infiel a su esposa, era comisionista de las obras que conseguía para las grandes empresas españolas en el extranjero. Estas noticias ponen en tela de juicio a toda la institución monárquica y los fantasmas del exilio de Isabel II y Alfonso XIII empiezan a recorrer el Palacio de la Zarzuela.

Como en el cuento de Andersen, vemos que el rey está desnudo, que su ejemplaridad es nula, que su amoralidad es evidente, que sus cuentas son opacas, y sobre todo que el pueblo español no necesita de tutelas borbónicas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario